Ondas de choque focales fascitis plantar

Si padeces fascitis plantar, una buena alternativa para su tratamiento son las ondas de choque. La alta energía acústica que se genera con diferentes métodos tecnológicos logra que su aplicación sobre cualquier parte de tu cuerpo sea beneficiosa. Sin embargo, la variante más adecuada para tratar la dolencia mencionada es el uso de ondas de choque focales, aunque también existen las radiales. El empleo de unas u otras depende siempre del tipo de lesión que tengas.

En cualquier caso, se trata de un procedimiento terapéutico común en fisioterapia y medicina deportiva para las lesiones.

¿Cómo actúan las ondas de choque?

La explicación científica de su eficaz funcionamiento es simple: las ondas de presión positiva se unen a las de presión negativa y provocan la llamada cavitación o activación de respuestas biológicas en las células de un tejido. Este efecto terapéutico se consigue incluso con ondas de baja energía, previniendo de este modo posibles daños en los tejidos.

La influencia de estas ondas reside en la regeneración celular, en la formación de tejido nuevo y en su posterior crecimiento, acelerando de esta manera la curación de la parte dolida. Sus efectos biológicos intersticiales y extra-celulares posibilitan alcanzar ese fin. Dicho en otras palabras, provoca una respuesta de mejoría natural en el propio cuerpo.

Por tanto, sus beneficios recaen en que se trata de un tratamiento no invasivo, que reduce el dolor, restaura la disfunción muscular y te ayuda, en general, a recuperarte de las lesiones.

Las ondas de choque focales

Estas actúan dirigiendo las ondas hacia un único punto de acción, por lo que se evita la dispersión innecesaria de la energía. Además, es posible elegir la profundidad de influencia en los tejidos. Aunque te duelan más en sus primeras aplicaciones, las ondas focales son mejores que las radiales en potencia y efectividad.

Ondas de choque para la fascitis plantar

Diversos estudios evidencian que este tratamiento es efectivo contra la fascitis plantar crónica. Propicia la disminución del dolor, mejora la capacidad funcional y reduce el espesor de la fascia.

Sus efectos junto a las plantillas ortopédicas o los estiramientos del tríceps sural favorecen la recuperación para lograr unos resultados más positivos. Además, si eres deportista profesional y necesitas seguir entrenando, no supone un impedimento. El uso de las ondas te permite seguir con tu actividad física ordinaria.

Su mejor aplicación se materializa con una densidad de flujo de energía baja o media en unas tres sesiones, con 2.000-2.500 impulsos por sesión cada semana. El lugar exacto de acción de las ondas está en el punto de mayor sensibilidad del talón o en la zona de unión con la fascia plantar.

Como ves, si sufres esta lesión, tratarte con ondas de choque es lo más adecuado y eficaz. ¡No pierdas el tiempo con otros tratamientos! ¡Recurre a este y sorpréndete con sus resultados!

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